Los cinco sentidos, aplicados a los lugares donde vivió Jesús: ¿cómo luce, suena, huele, sabe y acaricia Tierra Santa?

No peregrinan a Tierra Santa todos los que quisieran hacerlo, y quienes sí pueden y lo hacen, al regresar sienten la nostalgia de todo lo percibido allí a través de los sentidos. Cuatro breves y completos vídeos de Christian Media Center, la productora audiovisual de la Custodia de Tierra Santa, nos ayudan a colmar uno u otro vacío.

Vista

De la aridez al vergel, de los montes de Judea al mar de Genesaret, de lo rural a lo urbano… Los ojos son las ventanas del alma, sobre todo si contemplan la belleza de la misma naturaleza que contemplaron los ojos humanos de su Creador.

Oído

Tierra Santa es el lugar por excelencia de la Palabra, porque en ella habló Dios antes y después de la Encarnación. También de la palabra con minúsculas, las de la variedad de gentes que allí viven y rezan. Y  de los sonidos de vientos y mares que son hoy los mismos que escuchó el Señor.

Olfato y gusto

Pan y café, especias y dulces… la gastronomía de Tierra Santa refleja la variedad de sus culturas, y todo ello deja un aroma inconfundible en sus hornos y mercados.

Tacto

El calor en las playas y la nieve en algunas cumbres, el agua más salada de la tierra y las ruinas de lugares que pisó Jesucristo, el calor de las velas del Santo Sepulcro… En Tierra Santa se palpa la Historia Sagrada.

 

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