Magdala, un gran hallazgo arqueológico del siglo XXI, cumple 10 años: anuncian novedades y nuevos proyectos

Magdala, a los pies del Mar de Galilea es uno de los grandes descubrimientos arqueológicos del siglo XXI

Es uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de este siglo XXI en Tierra Santa, y eso que aún queda mucho que descubrir en él. Se trata del proyecto arqueológico Magdala, la ciudad judía de la que procedía María Magdalena, que acaba de cumplir 10 años desde que fue descubierto.

Marcela Zapata, directora del Centro de Investigación en Culturas de la Antigüedad de la Universidad Anáhuac (México) recuerda que al excavar esta zona se encontraron una Sinagoga original del siglo I a.C., donde existe la posibilidad de que hubiera predicado Jesucristo. También hallaron 4 baños de purificación ritual, únicos en la región, un mercado, unidades habitacionales y el puerto del siglo I AC al siglo II.

Tal y como recoge Zenit, Marcela Zapata destaca que “la labor de los voluntarios ha sido pieza clave para que hayamos hecho estos descubrimientos. Hemos tenido la presencia constante y apoyo de voluntarios de la Facultad de Vitoria en España, las Universidades de Harvard, Oslo y Lund, quienes con su trabajo han enriquecido los descubrimientos arqueológicos que son el corazón del proyecto para descubrir cómo vivían las personas en Magdala hace más de 2 mil años”.

Del mismo modo, en estos 10 años durante las excavaciones que se han realizado y se siguen produciendo han hallado también vasijas, aceiteras de cerámica y vidrio, ánforas, jarras y lámparas de aceite, que dan cuenta de cómo era la vida cotidiana en Magdala, así como los usos y costumbres de los habitantes de esa ciudad en el siglo I.

Por su parte, el doctor Cipriano Sánchez García, rector de la Universidad Anáhuac, manifestó su alegría por esta primera década de trabajos arqueológicos en Magdala e hizo un amplio reconocimiento a la Autoridad de Antigüedades de Israel, a la comunidad judía en México, las autoridades universitarias, los voluntarios que han participado en este proyecto y a los vínculos académicos que se han generado con universidades muy significativas, tales como Tel Aviv, UNAM, Harvard, Lund, Oslo, Valencia, Haifa y la Hebrea de Jerusalén.

Para la Universidad Anáhuac, el Proyecto Arqueológico Magdala “tiene una particular relevancia, porque una universidad justamente es esto, es una casa abierta al mundo, una casa abierta al saber, una casa abierta a la verdad, al bien y a la belleza y todo esto es lo que encontramos en Magdala”, destacó.

Mientras tanto, el padre Juan Solana, director de Magdala, expresó su agradecimiento al equipo de arqueología de la Anáhuac, en particular a la profesora Zapata, por su gran profesionalismo y dedicación. Al finalizar enfatizó que el proyecto sigue adelante ya que aún hay muchas cosas por descubrir.

De este modo, el proyecto inicia su segunda década de trabajos con la publicación de un libro el próximo año en el que se dará una visión interdisciplinar de todo lo que han sido estos 10 años de trabajo arqueológico.

A partir del año 2022 se iniciará una segunda gran etapa de excavaciones que está programada para otros 10 años en el que se cuenta con el apoyo de la universidad, del Magdala Center y de los voluntarios que se quieran sumar a los trabajos arqueológicos.

Zapata añadió que “el proyecto Magdala es aún joven, llevamos 10 años y todavía tenemos de las tres hectáreas excavados 5.400 metros cuadrados, por lo tanto, la información que tenemos hasta ahora es parcial. Nos falta mucho por conocer de las actividades económicas, de la vida cotidiana, del comercio, de actividades que se pudieron haber realizado en Magdala”.

De hecho, al faltar todavía mucho por excavar están seguros de que seguirán encontrando nuevos hallazgos. En los próximos diez años buscarán más información que permita conocer datos de los pobladores de Magdala. Posiblemente alguna evidencia que hable de la famosa revuelta que se llevó a cabo en la guerra del 67 que las fuentes refieren sucedió en Magdala, pero hasta ahora, no tenemos evidencia de ellos.

“Esperamos encontrar alguna información que nos ayude a entender la vida de los primeros cristianos y entonces, reforzar el conocimiento del judaísmo y del cristianismo en Galilea. Magdala es un buen lugar para encontrar estas respuestas y aún tenemos mucho por excavar, lo que no tengamos ahorita, no quiere decir que no esté, a lo mejor, simplemente, no lo hemos descubierto”, destacó.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here