La Orden de Malta alerta de la grave situación que la pandemia puede crear en el Hospital Sagrada Familia de Belén

El Hospital Sagrada Familia de Belén se enfrenta a carencias de material básico para enfrentarse a la pandemia.

La Orden de Malta, cuyo Gran Maestre, Giacomo della Torre, falleció este miércoles a los 75 años de edad tras meses de hospitalización por una enfermedad incurable, ha alertado desde Belén de la grave situación a la que se enfrenta el Hospital de la Sagrada Familia.

“El Covid-19 ha causado el cierre total, el aislamiento geográfico y el aislamiento económico de la región de Belén. Las familias no tienen suficiente dinero para comprar alimentos, sin mencionar el tratamiento médico. En el Hospital de la Sagrada Familia faltan equipos médicos importantes, lo que pone en peligro la vida de nuestros recién nacidos, muchos de los cuales son prematuros con menos de 32 semanas de gestación. También hay una gran escasez de mascarillas y un problema de disponibilidad de sangre. Estamos al límite”, afirma Michelle Bowe, embajadora de la Orden de Malta en Palestina, según recoge la agencia Fides.

El Hospital de la Sagrada Familia de Belén, administrado por la Orden de Malta desde hace treinta años, se está preparando para la epidemia. Es el único hospital en la región que tiene una unidad de cuidados intensivos neonatales. Su funcionamiento es esencial, dado que la mortalidad infantil en la región es actualmente cinco veces mayor que la de los países más desarrollados y puede atribuirse a la falta de atención prenatal, la pobreza y las barreras para la atención sanitaria.

Para preparar el sistema de salud de Palestina, Jordania y Líbano para el aumento de contagios, el gobierno de la Orden de Malta, junto con el grupo de expertos Forward Thinking, radicado en Londres, ha lanzado el proyecto Doctor to Doctor, que permite la conexión en una plataforma virtual de expertos sanitarios para compartir conocimientos y promover una mejor comprensión de “buenas prácticas”, protocolos y estrategias a adoptar para contener el contagio por coronavirus entre la población.

Aunque la Franja de Gaza tiene menos de veinte casos confirmados de Covid-19, la densidad de población es muy alta y la escasa infraestructura hace que las medidas de distanciamiento social sean extremadamente difíciles. Para continuar la cuarentena de manera efectiva, dice la Orden de Malta, Gaza necesita test suficientes para asegurarse de que nadie salga del aislamiento prematuramente, medicamentos para tratar a pacientes que llegan de otros países y mascarillas para proteger al personal médico y de seguridad de los centros de cuarentena. Una generalización de los contagios haría necesarias unas unidades de cuidados intensivos muy costosas que son muy escasas en la región.

“El Covid-19”, concluye la nota de la Orden de Malta, “representa un enemigo común para quienes viven en Israel y Palestina. No respeta fronteras, no ve puntos de control, ni pertenece a una facción ni a un partido político. Por lo tanto, se necesita una respuesta bilateral de salud pública para frenar el contagio. La crisis representa una oportunidad para que todas las partes en el conflicto israelo-palestino revisen su relación para facilitar una respuesta médica conjunta y efectiva al virus”.

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