En los Profetas se encuentran todos los elementos para una relación «recta y estrecha» con Dios, dijo Raad Salam

“No podemos decir que somos cristianos si no conocemos el judaísmo, porque son nuestros orígenes”: el profesor Raad Salam reiteró esta idea en diversas ocasiones durante la presentación este martes en Madrid su libro Todo sobre el judaísmo, en un acto convocado por la Fundación Tierra Santa.

Fue presentado por su director general, José Miguel Abat, quien recordó que la finalidad principal de la Fundación es dar a conocer Tierra Santa y hacerla atractiva para fomentar las peregrinaciones y, con eso el compromiso con proyectos cristianos concretos que allí se desarrollan.

Católico iraquí y reconocido islamólogo (los lectores de ReL le conocen bien a través de su blog), Raad Salam es también un experto en la Biblia y en el pueblo de la Biblia, y explicó primeramente las razones por las que siempre se interesó por el judaísmo. Razones personales, como el miedo que conoció en compañeros suyos de la infancia a raíz de la persecución destada en Irak contra los judíos en 1967 por la Guerra de los Seis Días y en 1975 bajo la acusación (junto a algunos cristianos) de espionaje pro-israelí. Pero también históricas, a raíz de su estudio sobre la cristianización de Irak.

Explicó que el apóstol y mártir Santo Tomás dejó en Mesopotamia dos discípulos, Adán y Marí, judíos conversos, que fueron quienes predicaron el Evangelio en la región a los judíos cautivos. Ése es el origen de los cristianos iraquíes: “De ahí venimos nosotros. Nosotros somos descendientes de aquellos primeros judíos convertidos al cristianismo en el primer siglo, los musulmanes vinieron más tarde”.

En un aspecto más espiritual, el autor transmitió sus sensaciones al comprobar que lo que buscaba en su relación con Dios lo pudo encontrar por fin en la Biblia: “Yo siempre tenía una pregunta en mi cabeza: cómo establecer una relación directa y estrecha con Dios. Leyendo el Antiguo Testamento, el Tanaj de los judíos, entendí que se puede tener una relación directa y estrecha con Dios mediante los Profetas, que transmiten e interpretan el mensaje divino”.

Posteriormente, Raad Salam leyó unos versículos del Deuteronomio (6, 4 y ss.) resaltando su importancia para los judíos y el terreno preparatorio para el cristianismo que supusieron: “Amarás a Yavé, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”.


Entre los asistentes al acto estaban la presidenta de la Fundación Tierra Santa, Carmen Pérez Villota, y el director del Proyecto Magdala, el padre Juan Solana, LC.

“Estas palabras son muy significativas, son muy importantes“, explicó, “porque amar a Dios es amar la Creación de Dios”, y eso incluye “al prójimo”, y “hasta al débil hay que amar, y por eso Jesús, cuando vino, no contradijo esto con su mensaje de que no solo hay que amar al prójimo, también hay que amar al enemigo”. Raad Salam destacó la importancia de esas palabras preparatorias del Deuteronomio para el judaísmo (es el shemá), “por que los judíos repiten esas palabras varias veces al día, es como el Padrenuestro para nosotros”.

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