«Viajar a Tierra Santa cambia la vida y la llena de significados únicos… perfumes de vida eterna»

"Si una madre sufre, los hijos van a su cabecera en vez de abandonarla. Por eso es un contrasentido abandonar a la Iglesia de Jerusalén, que es nuestra madre, precisamente en el momento en que tiene más necesidad espiritual de nosotros": así explica Salvatore Martínez, presidente nacional de Renovación por el Espíritu Santo, un movimiento carismático italiano adscrito a la renovación carismática, explica con este simple ejemplo la necesidad e importancia de peregrinar a Tierra Santa.

Desde hace muchos años, todos los veranos, la Renovación por el Espíritu Santo organiza una peregrinación nacional a Tierra Santa con ejercicios espirituales itinerantes para conocer los lugares de la revelación e interiorizar el mensaje a través de la animación espiritual, sacramental y carismática.

En el verano de 2014, durante los bombardeos a Gaza, la peregrinación de la Renovación trajo a Tierra Santa a cerca de 150 fieles. "Hicimos una de las mejores peregrinaciones de nuestra historia -dice Martínez-. De hecho, ¡estábamos prácticamente solo nosotros! Los cristianos locales nos dispensaron una acogida todavía más calurosa, porque no los abandonamos y se sentían amados y acompañados por nosotros. Este año la situación es más tranquila y hemos vuelto con una peregrinación de unas cien personas, del 30 de julio al 6 de agosto".


Salvatore Martínez recuerda que peregrinar a Tierra Santa no es ir sólo a ver piedras, sino que hay una comunidad cristiana viva y operante que espera también esa visita.

Acercarse a Tierra Santa, según Martínez, para un cristiano no es un viaje cualquiera que con ligereza se puede realizar o cancelar. Explica: "Dice la Escritura que todos nacimos allí. Cuando decimos Tierra Santa no solo decimos la tierra de Dios, sino sobre todo nuestra tierra y nuestro destino; madre de todas las tierras, que da sentido a todas las tierras que pisamos. Nuestra fe es católica y nos da la gracia, dondequiera que estemos, de sentir la fuerza de la comunión en Jesús. Pero es una fe que se vive, experimenta y encarna. Ninguna tierra, más que Tierra Santa, tiene el perfume de la vida eterna. Por lo tanto, tocar y besar esa tierra significa no solo redescubrir la potencia y la belleza de nuestra fe, sino también el valor de nuestra esencia católica. Viajar a Tierra Santa cambia la vida y la llena de significados únicos. Quien llega allí verá su propia fe renacer, porque allí todo comenzó. Es el mejor lugar espiritual que existe para obtener la gracia de una conversión".

Sigue diciendo Martínez: "Cuando llegamos a Tierra Santa, no vamos a ver piedras sino, más bien -como nos recuerda San Pedro en su primera Carta- piedras vivas, es decir, a nuestros hermanos y hermanas de las comunidades de esa gran diócesis, el Patriarcado latino de Jerusalén, que se extiende por los territorios de Israel, Palestina, Jordania y Chipre. Con frecuencia se va a Tierra Santa para visitar lugares sagrados y no comunidades vivas y activas".

Un aspecto fundamental de la peregrinación de la Renovación en el Espíritu Santo es que "en cada etapa bíblica, en cada lugar, nos reunimos con el obispo auxiliar, el párroco, hermanos y hermanas en la fe con los que compartimos nuestro camino. Por otra parte -concluye Martínez- también intentamos recibir de ellos su alegría de creer, su testimonio. Ellos, que más que nosotros han recibido el privilegio de haber sido elegidos por Dios como los primeros testigos y que aún hoy viven en condición de martirio moral, espiritual y algunas veces físico. Encontrarnos con ellos nos permite gozar de aquella ´sangre fresca y perfumada´, como dicen los Padres de la Iglesia, que ofrecen los mártires de todos los tiempos y que renueva la historia y sigue generando cristianos en todas partes de la tierra. Es la experiencia del ´ecumenismo de sangre´ que nos pide cultivar y practicar el papa Francisco y al que la Renovación en el Espíritu, incluso en la reciente convocatoria con el Papa Francisco en la plaza de San Pedro, el pasado 3 de julio, ha querido rendir honor".

Artículo publicado en Terrasanta.net.

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